Un Cristal es una mina de luz, su esencia esta llena de memorias divinas del equilibrio de todas las cosas. Un Cristal es un Ser sabio, antiquísimo si fuese medible en tiempo su radio de conciencia; pero en realidad no tienen edad ni tiempo, son seres del pensamiento de luz, que todo lo iluminan y lo que tocan lo transforman profundamente, desde los átomos del alma hasta los átomos del cuerpo físico.
Están acá desde que la Tierra se formó, eran gases antes de ser sólidos, esencias cósmicas, son sus células y su memoria y tienen muchísimas historias que contar de éste y otros mundos, de ésta y otras dimensiones. Si te permites sentir, los encontrarás profundamente y te ayudarán a encontrar tu verdadero Ser, tu verdadera esencia y tu verdadero sentido y camino en ésta Tierra. Porque al encontrarte profundamente con un Cristal te encuentras profundamente contigo y con todas las cosas.
Su misión con los seres humanos es tan infinita como su esencia y tanto como tu alma pueda abarcar, te expandirás con su expansión perpetua de luz.
Los Cristales nos escogen, aunque pareciera que nosotros los escogemos; ellos han aguardado millones de años o miles al menos para esta cita, éste encuentro con tu Ser. Qué podría ser mas provechoso y maravilloso?. Te acechan desde su conciencia cósmica, esperando que estés listo para asimilar su luz, que también es tu luz; entonces sucede un intercambio eterno, salido de todo tiempo y todo espacio entre la esencia de este Ser Cristalino y la del Ser Humano, un intercambio único e irrepetible, en el que el Universo se place de expandirse de nuevas maneras y en el que todo es posible, todo lo que no imaginamos, todo lo que es potencial, una nueva geometría de luz se despliega en todas las direcciones.
Si pudiésemos pensar en una forma de condensar las infinitas esencias de lo que existe, para que brillen y conduzcan las memorias hacia todos los planos, se me ocurre, algo muy cercano: Los Cristales. Tu me dirás: pero la esencia divina está en todas las cosas, en todos los seres, en cada parte de un cuerpo hay memorias, en cada flor pasajera, cada animal, cada planta, cada roca, en el agua, en el viento, en el fuego, en la tierra, en cada momento; si, yo también lo siento así; y en los Cristales se condensa de una manera muy particular; porque se forma en geometrías exactas de equilibrio y se transforma en un conductor absoluto de esa memoria, que llamamos luz o energía.
Los Cristales expanden la luz de todo lo que tocan, pero como son seres del pensamiento, aman vincularse con el espacio del pensamiento del Ser Humano y construír desde allí la luz en el mundo. Si pones un pensamiento de luz en el Cristal, éste se estimula, se anima, se alegra, se excita y se expande muchísimo mas en su mismo potencial.
Es así que antes de meditar con un Cristal o ponerlo sobre el cuerpo de un Ser, puedes tomarlo en tus manos, frotarlo, darle dulces golpesitos con tus dedos y llamar su máxima luz para que se manifieste. Entonces sucede algo hermoso y es que el Cristal, que te escucha y te ama, resuena tu voz y tu pensamiento y crece hasta alcanzar su máxima radiación. Si los amas y los sientes, ellos también te amarán y te iluminarán profundamente. Al llamar la expansión del Cristal, estas llamando también tu propia expansión.
Los Cristales nos nutren con su luz, alimentan todos los cuerpos con la esencia de nuestra alma, con la que nos conectan y con la esencia del alma de todas las cosas, la Gran alma que nutre la vida y se place en expandirse. Nos siembran luz como semillas, que a su tiempo florecen en nosotros y en otros que tocamos y nos preparan para vivir desde la conciencia todo aquello que hace parte de nuestros verdaderos caminos, poco a poco, con su poder y paciencia ancestrales van haciendo mella en cada átomo, en cada célula, en cada escondrijo del Ser, para que el alma se tome el mando y pueda vivir su potencial y sus verdaderos caminos en la Tierra y más allá.
Si pudiésemos comprimir las galaxias en un objeto físico, ése sería un Cristal. Si pudiésemos comprimir el amor y la luz en un objeto físico, ése sería un Cristal. Así de hermoso piensa el Gran Espíritu cuando se convierte en Cristal. Tomando todas las formas de la geometría para comunicarse, para formar los planetas y la vida, para hacer que nazca el agua y el fuego y todas las cosas y sostenerlas desde la energía, en lo profundo de la Tierra y a la luz del Sol cuando salen a brillar éstos átomos de Dios. Los Cristales sostienen la vida a través de la energía que corre por las redes Cristalinas que están en la Tierra, en el agua, en nuestros cuerpos y en todas las cosas.
Mi ser se expande cuando intento hablar de ellos, me quedo corta, muy corta, porque para describir la esencia de un Cristal no hay palabras que existan y que yo pueda pronunciar; pero hago el intento de transmitirte su infinito poder de luz, para que tu, en el silencio lo encuentres y lo vibres. Tampoco tendrás palabras, pero tendrás una corriente viva dentro, fluyendo en ti y de ti, recordándote quién eres de verdad.
A veces el Cristal no nos llega en forma física, sino acaso, a través de un sueño, o de una visión; aveces buscamos un Cristal especial que sabemos que existe, pero no ha llegado a nuestras manos. Sólo basta cerrar los ojos y llamarlo, y vendrá, en esencia, entrará en lo profundo de tu cuerpo y podrás sentirlo y relacionarte con él.
Cada Cristal es único, con personalidad y esencia propias y llegará a ti como un regalo de la Tierra y el Cielo. Cada Ser humano que experimenta en la luz con los Cristales abre nuevos caminos y nuevas formas de conciencia, eleva pensamientos llenos de alta vibración y no existe límite para transmitir y expandir la luz en el mundo a través de los Cristales. Te invito a que experimentes, a que seas pionero en cada momento que trabajes con ellos, porque todos lo son; lo que tu descubras y vibres con un Cristal acaso nadie mas lo había visto o sentido y puedes agrandar y alumbrar la gran masa crítica de olvido en la que nos sumergimos al nacer acá.
Habla con el Cristal, hay un mundo infinito que te espera por descubrir en ésta amistad, tu y más alla de ti mismo serán la recompensa a éste encuentro divino con la esencia del Cristal.
Cristo, Cristal, Cristallus, Luz Cristalizada. Un proceso que se despliega en el Planeta y en cada uno de nosotros…….
Con todo mi amor…….
Luisa Caro.
FOTOGRAFIAS POR: Agustina Lallana.






















































